Si ya tienes una carta diseñada, puedes compartirla como imagen o PDF. Si cambias productos con frecuencia o quieres que se consulten por categoría desde el celular, conviene probar también una carta web. La elección depende de cómo se lee tu carta y del trabajo que te toma mantenerla.
Esta comparación está escrita por Buenú. Puedes explorar nuestros ejemplos para comprobar las funciones descritas con una carta de restaurante o cafetería.
Qué cambia en la consulta y la edición
| Aspecto | Imagen | Carta digital en Buenú | |
|---|---|---|---|
| Lectura en celular | Depende del tamaño del texto dentro de la imagen | Depende del diseño de cada página y del visor | Los productos se presentan con una disposición adaptada a la pantalla |
| Buscar un producto | Se recorre la imagen | El buscador del visor puede funcionar si contiene texto seleccionable | Se busca por nombre y se recorren categorías |
| Cambiar un precio | Hay que editar y volver a publicar la imagen | Hay que editar y publicar el archivo | Se edita el producto desde la cuenta |
| Mostrar un agotado | Requiere actualizar la imagen o avisarlo aparte | Requiere actualizar el archivo o avisarlo aparte | Se cambia la disponibilidad del producto |
| Usar un QR | El código debe abrir la imagen pública | El código debe abrir el archivo público | El código abre la dirección de la carta |
Cuándo puede servirte una imagen
Una carta breve con texto grande puede ser cómoda para enviar por mensaje. Haz la prueba con el archivo que usarías realmente, no solo con la vista del editor en tu computador. Ábrelo en un celular y revisa si se leen los nombres y precios sin ampliar cada línea.
Cuando la imagen queda publicada en varios lugares, conserva una lista de dónde debes reemplazarla. Una publicación antigua puede seguir mostrando un precio anterior aunque ya hayas corregido el archivo original.
Cuándo puede servirte un PDF
El PDF conserva la composición de tu diseño y puede resultar práctico si también lo usas para imprimir. Para compartirlo, comprueba el peso, el tiempo de carga y el acceso desde el navegador. Si el archivo está en un servicio de almacenamiento, verifica que el enlace permita verlo sin iniciar sesión.
Prueba la búsqueda de texto. Un PDF creado a partir de imágenes no siempre se comporta igual que uno exportado con texto seleccionable. También revisa qué ocurre con el enlace cuando subes una versión nueva del archivo.
Cuándo probar una carta digital
Si actualizas precios, cambias lo disponible o tienes variantes de un producto, una carta editable puede facilitar ese trabajo. En Buenú puedes organizar categorías, añadir fotos y mostrar variantes con su precio. Puedes abrir la demo de restaurante y buscar la limonada para ver un ejemplo de tamaños.
La cuenta empieza vacía para que cargues tus propios productos. Buenú no convierte automáticamente tu PDF en una carta, ni sincroniza los precios con tu caja. Considera el tiempo de carga inicial al comparar opciones.
El servicio incluye 30 días de prueba. Para mantener la carta pública después, Pro cuesta $11.888 al mes, IVA incluido. Consulta el plan y sus condiciones.
El QR depende del enlace que compartes
Un QR puede apuntar a cualquiera de estos formatos. Comprueba su destino antes de imprimirlo y cada vez que reemplaces archivos o cambies de servicio. Si mantienes la dirección de una carta en Buenú, puedes editar sus productos sin sustituir el QR.
Revisa también el enlace desde el perfil de Instagram y desde Google Maps. El cliente debe llegar a la carta publicada, con precios actuales y sin un formulario de acceso. Estas guías explican cómo compartir en Instagram y cómo añadir el menú a Google Maps.
Haz una prueba con tu carta actual
Abre las opciones en el mismo celular. Busca un producto, compara tamaños y cambia un precio en el sistema que estés evaluando. Después vuelve a abrir el enlace como lo haría un cliente. Esa prueba muestra mejor la diferencia que una lista de funciones.